viernes, 17 de julio de 2009

Cómo quitar las manchas de la ropa



En uno de nuestros artículos anteiores hemos presentado la Ecobola, una herramienta innovadora que nos proporciona la misma efectividad de los detergentes y suavizantes tradicionales a un precio muy inferior, y contribuyendo además de manera significativa al respecto del medio ambiente.

Justamente porque la Ecobola proporciona el mismo grado de efectividad que los detergentes convencionales, hay límites a su funcionalidad, representados por las famosas manchas que nos cuesta tanto eliminar de la ropa: vino, grasa, sangre, aceite etc. etc.

Para éstos casos hay que recurrir a una ayudita extra, concretamente a productos específicos diseñados para eliminar manchas persistentes.
El modo de empleo suele ser el mismo para todos: aplicar sobre la mancha unos minutos antes de poner la lavadora, para que el producto tenga tiempo de actuar y asegurar un resultado satisfactorio.

Lo novedos de este artículo es que también en estos casos tenemos la opción de escoger un producto 100% biodegradable: se trata de los jabones quitamanchas, constituidos al 100% por jabón potásico y fabricado con grasas y aceite de origen natural.
Se trata, en sustancia, de la aplicación del principio latín que "El símil disuelve al símil", o sea que para quitar la grasa....utiliza la grasa.

Hemos comprobado la efectividad de éstos jabones sobre los temidos cuellos de camisa, sobre la ropa con manchas de comida grasienta (mayonesa, salsas, aceite...), vino etc.
Los resultados son satisfactorios.

Sin embargo hay 1 tipo de mancha que se escapa del poder limpiador de los jabones quitamanchas: las manchas de aceite de coche, como el que se utiliza para lubricar el motor, o el que lubrica la cadena de nuestra moto.
En éstos casos tendremos que asumir que vamos a contaminar un poquito y utilizar uno de los innumerables disuelvemanchas presentes en las estanterías de cualquier supermercado.
Como dice otra máxima latina: "Ubi mayor, minor cessat".

miércoles, 8 de julio de 2009

Cómo hacer la receta de las crepes

La realización de la receta de las crepes no ofrece ninguna dificultad particular, ni necesita de herramientas específicas, como veremos en breve.
Vamos a decribir el procedimiento para hacer crepes para 4 personas (es decir: 4 crepes).

Ingredientes:
  • 125 gr de harina
  • 1 huevo fresco
  • 1 vasito de leche
  • una nuez de mantequilla
  • una pizca de sal
  • 2 cucharadas de azúcar (si se quieren crepes dulces)
Antes de seguir una precisación basada en la experiencia: si nos gustan las crepes con más textura y consistencia a partir de 8 personas es posible utilizar 3 huevos en vez de 2.
Obtendremos crepes más sabrosas, pero también más "pesadas" a la hora de digerir.

Accesorios:
  • 1 ensaladera
  • 1 batidora
  • 1 sarten grande
Voilá (ya que estamos con la cocina francesa), no se necesita nada más.
A trabajar.
  • Mezclar la harina con la sal en la ensaladera.
  • Añadir el huevo batido.
  • Empezar a remover con la batidora.
  • Sin dejar de remover añadir la mantequilla previamente ablandada en una cazerola.
  • Incorporar también el vaso de leche y, en su caso, el azúcar.
  • Batir hasta obtener una crema fina y sin grumo alguno.
  • Dejar reposar la masa en la necera durante media hora.
  • Preparar la sartén grande, untando la superficie con mantequilla (sólo hará falta hacerlo cada 4-5 crepes, para que no salgan demasiado untuosas). Es muy aconsejable utilizar una sartén antiadherente.
  • Al cabo de la media hora, versar la masa poco a poco en la sarten previamente calentada. Es importante en este punto verter la cantidad exacta de masa para que cubra completamente la superficie de la sartén: ni más ni menos. Esta cantidad dependerá de la superficie de su sartén, pero en cualquier caso no debería ser muy diferente a la que cabe en un cazo para servir la sopa.
  • Cuando la masa se cuaje por una lado darle la vuelta para que se haga por el otro (hasta que sepamos darle la vuelta con un elegante golpe de muñeca, nos podremos ayudar con una cuchara de madera).
  • Disponer las crepes en una superficie lisa y añadir los ingredientes previamente preparados (una elección que no suele fallar son las gambas con nata).
C'est tout, ya tenemos nuestras crepes listas para ser devoradas.

martes, 9 de junio de 2009

Cómo cortar jamón


Muy bien, ya tenemos nuestro jamón colocado en nuestro jamonero en la posición correcta: con la pezuña hacia arriba y bien fijado.

El primer paso consistirá en practicar un corte marcado en la Maza, y para esta tarea utilizaremos un cuchillo con cuchilla larga. Con este corte desprenderemos la corteza superficial, que incluye mohos y exudados naturales (productos del proceso de secado), y parte del tocino que cubre la pieza.
Esta grasa nos servirá en un segundo momento, cuando hayamos dejado de cortar, para cubrir la parte del jamón que ha quedado al aire, preservándolo del prolongado contacto atmosférico e impidiendo así una madurción demasiado acelerada.

Llegado a este punto podemos empezar a degustar las primeras lonchas de nuestro estupendo jamón, procurando de realizar cortes rectos y paralelos en todo momento, dejando una superficie plana a la vista.
Es aconsejable que las lonchas extraídas ocupen el ancho entero de la pieza, con una longitud variable que no debería superar los 7-8 cm.
En esta fase, es recomendable mezclar lonchas extraídas de la maza con partes de la punta y del codillo.

De tanto cortar, pronto llegaremos al hueso de la cadera, que deberá ser "aislado" de las lonchas sucesivas mediante un corte incisivo practicado a su alrededor con la puntilla del cuchillo.
Hecho esto, podremos seguir cortando en la zona posterior a la cadera, simpre con cortes horizontales y paralelos, llegando así a la parte superior de la punta del jamón.

Una vez hayamos terminados de extraer lonchas de la parte superior del jamón, debemos de darle la vuelta (pezuña hacia abajo) y seguir los mismos pasos anteriormentes descritos en la zona del jamón llamada babilla o contramaza.
Así que empezaremos practicando un corte incisivo para quitar corteza y tocino etc.
En la contramaza no es posible cortar en paralelo siempre, las lonchas serán más pequeñas e irregulares, pero representan de todas formas un óptimo acompañante de habas y guisos en general.

Cómo es sabido, del cerdo en general y del jamón en concreto se aprovechan todas las partes.

lunes, 4 de mayo de 2009

Cómo se hace la pizza

Ante todo una precisación: olvidaros de la pizza de la foto, no la vais a conseguir, al no ser que dispongáis de un horno de leña. Para los muy afortunados que lo posean, acordaos de que el horno tiene que estar ya muy caliente cuando se va a introducir la pizza. Puesto que la cocción en estos casos dura menos de 1 minuto.

Para los desgraciados mortales que no disponemos de semejante herramienta hay esperanza. No podemos aspirar a la pizza perfecta (la napolitana), pero sí a una muy buena pizza, a compartir con amigos y parientes.
La pizza es probablemente uno de los platos más económicos existentes, lo cual nos viene muy bien con los tiempos que corren.

Vamos al grano. Puesto que lo del horno de leña no puede ser, nos quedamos, muy a nuestro pesar, con el slogan de Telepizza: "El secreto está en la masa" (también porque realmente no sabemos en qué otro sitio podría estar).
La masa es un  elemento muy delicado, es fácil fastidiarla si no se siguen los consejos que vamos a dar.

Ante todo: la levadura no puede ser la de Mercadona, absolutamente prohibido. Id a vuestro horno de confianza y pedir levadura. Si no disponen de ella, podrán pedirla a su proveedor de pan. Pagad los pocos euros que os pidan con satisfacción: los vale de sobra.
Con 1 kg de harina (para repostería, obviamente) haremos 2 pizzas al horno (eléctrico) para que coman a gusto 4-5 personas.

Disponemos la harina sobre una mesa sólida (vamos a darle mucha caña), hacemos un hueco en el medio del cúmulo de harina hasta darle forma de volcán.
Desmenuzar un par de nueces de levadura en el volcán, añadir una pizca de sal fina.
Poner a calentar un cazo de agua, cuando esté tibia empezaremos a disolver levadura y sal en el medio del volcán hasta que todo esté disuelto.

Ahora viene la primera parte delicada: hay que empezar a añadir la harina que compone el volcán al agua en el medio del mismo. Poco a poco, desde dentro hacia fuera, y añadiendo agua a medida que se vaya "saturando" esta última de harina.
Es éste un paso delicado que hay que realizar con esmero y amor. No os preocupéis si os sale agua por todos los lados ó tenéis harina hasta en el pelo, es normal las primeras veces.

Una vez hayamos conseguido que el agua absorba toda la harina nos enfrentaremos al segundo paso importante: amasar. El movimiento es circular desde fuera hacia dentro y desde arriba hacia abajo. Tiene que ser continuo e intenso, de ahí la solidez de la mesa propugnada anteriormente. 
Al principio tendréis las manos hechas un enjambre de harina y agua, pero la clave es seguir amasando, añadiendo harina si hace falta, pero nunca agua. La masa tiene que quedar compacta y sin fisuras, y sólo un movimiento continuado puede asegurarlo.

Y entonces surge espontánea la pregunta. ¿Cuando paro de amasar?
La respuesta es: cuando podáis tocar la masa de harina y ésta ya no se pegue a los dedos, manteniéndose sin embargo algo húmeda.

Llegado a éste punto dejamos la masa fermentar un par de horas, cubierta por una manta ligera si estamos en invierno-otoño o una tela si estamos en primavera-verano.
No se os olvide de dejar un poquito de harina "nueva" encima de la masa antes de cubrirla.

Nos vamos a pegar una ducha (seremos una mezcla de sudor y harina, sobre todo las primeras veces) y al cabo de un par de horas recogeremos nuestra fantástica masa de pizza, que mientras debería haber por lo menos doblado su tamaño.

Cogemos nuestra bandeja del horno, le ponemos un hilito de aceite en el fondo y disponemos la masa encima, teniendo mucho cuidado de no romperla.
Los ingredientes a añadir encima de la masa son a vuestra completa discreción. Únicamente, por amor propio, os rogamos no mezclar piña y Nutella (no seríais los primeros).

Una temperatura de unos 150-180º debería cocer nuestra pizza en media horita, sin embargo es aconsejable controlar constantemente para evitar sorpresas.

Y ya está. Que disfrutéis de vuestra deliciosa (y económica) pizza casera.

miércoles, 29 de abril de 2009

Consejos para ahorrar energía

Ahorrar energía hoy en día es una elección obligada por dos razones fundamentales:
1) nuestros bolsillos martoriados por la crisis nos lo agradeceán.
2) nuestro planeta, y las generaciones futuras, nos lo agradecerán mucho más

El ahorro energético se puede poner en práctica de dos formas: por un lado gastar simplemente menos, por  el otro aprovechar más inteligentemente la energía que inevitablemente hay que gastar.
Probablemene el ejemplo más conocido, por su difución en los medios, del primer tipo de ahorro son las bombillas de bajo consumo. Vamos a analizarlas en detalle.
Ante todo son más eficientes de las bombillas incandescentes, pues reducen en un 80% la energía consumida.
Son más económicas, pues duran como mínimo 6 veces más que las bombillas tradicionales, y su coste se amortiza en menos de 1 año.
Finalmente son más ecológicas, puesto que reducen significativamente las emisiones de CO2.

Para tener una idea del ahorro económico que suponen las nuevas bombillas hemos preparado una sencilla tabla.

Tradicionales     Nuevas       Ahorro
40W  9W     42€
60W  11W    67 €
75W  15W    82 €
100W  20W  109 €

Aunque estos datos sean ya bastante esclarecedores, se puede sacar aún más rendimiento de las nuevas bombillas instalándolas en los puntos del hogar con más horas de encendido, pues el encendido y apagado frecuente de las mismas reduce su vida útil.

Al margen del uso de las bombillas de bajo consumo se puede ahorrar sobre la iluminación de la casa aprovechando toda la luz natural que sea posible, no dejando luces encendidas que no se estén utilizando, colocando reguladores de intensidad luminosa, utilizando tubos fluorescentes en los ambientes con mayores horas de iluminación , como la cocina, utilizando colores claros para paredes y techo.

La iluminación, sin embargo, sólo representa la quinta parte del consumo doméstico de energía. La mayor parte se la llevan los electrodomésticos y la climatización.
Con respecto a los electrodomésticos unas buenas costumbres son:
utilizar la lavadora siempre a plena carga;
ubicar la nevera en la parte más fria de la casa, si la hay;
apagar los LEDS de  todos los electrodomésticos, como explicamos en un artículo anterior;
adquirir, en la medida de lo posible, sólo electrodomésticos de clase A+.

Con respecto a la climatización lo ideal sería disponer de un hogar perfectamente aislado del exterior, tal como prevé la nueva ley de urbanística (esto ayudará también a reducir los rumores del odiado vecino). Las operaciones a llevar a cabo, sin embargo, se efectúan al momento de la construcción, así que será difícil poder mejorar este aspecto sin una reforma completa. 
Como estamos en crisis, hay que operar sobre otros factores para mejorar el aislamiento del hogar, y los principales son puertas y ventanas. Hay nuevas ventanas en comercio que presentan un doble hueco, distribuidos entre tres capas de cristal y aluminio. Esta solución tecnológica permite una diferencia térmica entre exterior e interior mucho mayor.

Una atención especial merece el uso que hacemos de la energía para calentarnos o refrescarnos, pues con 21º se mantedrá la casa caliente en invierno y con 26º fresca en verano. 
No hace falta más, porque, entre otras cosas, no es bueno tener una gran diferencia térmica entre exterior e interior, pues facilita los resfriados.
Por cada grado de temperatura se puede llegar a ahorrar hasta un 7% en la factura.

Y finalmente, para los que lo puedan permitir, la instalación de paneles solares es, sobre todo en un país como España, una maravillosa solución de ahorro energético, que se puede convertir incluso en ganacias si producimos la suficiente electricidad para que lo que nos sobre podamos revenderlo a Iberdrola, que está obligada por ley a adquirirla a un precio muy ventajoso para nosotros.
En Italia hay ya particulares que han amortizado en 5 años la inversión inicial y están ganando unos 500-800 € anuales con sus instalaciones fotovoltáicas.

lunes, 27 de abril de 2009

La solución definitiva para la humedad


Los problemas de humedad son siempre un trago amargo para el que le toque. La procedencia de la humedad no siempre es clara, y a veces es múltiple.
Puede subir por capilaridad desde el suelo, si no hay un hueco suficiente entre el pavimiento y el suelo abajo. Ó puede proceder por contacto desde una pared contigua o incluso ser provocada por la misma lluvia  ó humedad exteriores.

En algunos casos la solución adecuada es la más drástica: hacer excavaciones e impermeabilizar paredes y suelo. Es una solución que pretende atajar el problema desde la raíz, suele ser miuy cara pero tampoco nos asegura al 100% la eliminación del problema.

En la gran mayoría de los casos sin embargo es posible encuadrar el problema desde otra perspectiva: no ya suprimir el origen de la humedad, sino evitar que la humedad que inevitablemente se forme, no logre penetrar en nuestros hogares.
Si éste es su caso, nuestro blog ha podido comprobar un método nuevo y realmente eficaz para solucionar de forma prácticamente definitiva el problema.

Consiste en la aplicación en las paredes previamente pulidas de una doble barrera al vapor: una primera barrera es representadas por una hoja de aluminio que presenta en su interior el clásico "papel de burbuja".
Este papel debe de ser pegado uniformemente a la pared mediante cola de contacto por una de sus caras.
La otra cara será pegada a su vez a la segunda barrera. Se trata de paneles combinados de fibra de vidrio + pladour, donde cada uno de los elementos que componen el panel puede tener un grosor variable, en función del grado de humedad que se prevé deban resistir.
Uno de los fabricantes de estos panales es Calibel.

Siempre mediante cola de contacto, se pega este material a la hoja de aluminio y.... ya está.
Tenemos nuestra infranqueable barrera a la humedad en tiempos rápidos y gasto reducido.
El detalle a tener en cuenta es hacer que no coincidan las juntas del papel de aluminio con las de los paneles, para no crear un camino preferencial para la humedad.

Claro está que habrá que estucar el conjunto para que quede bien integrado en la habitación, y luego darle el remate final con una buena mano de pintura.

Los paneles suelen tener una altura de 1,20 m, que es la altura hasta la cual hay generalmente infiltraciones de humedad, pero nadie impide hacer el trabajo a toda pared para casos especialmente problemáticos.

lunes, 30 de marzo de 2009

LED ( Desperdicio de Energía Lento) y CIA.

El LED es la lucecita que se queda permanentemente encendida de su televisor, DVD, aire acondicionado etc. para permitirle encender los aparatos mediante un mando a distancia.
Cada LED consume alrededor de 3 Watt. Si multiplicamos esta cantidad por los aproximativamente 3.000.000 de hogares en Europa, obtenemos una potencia total de 3 MW (MegaWatt). Dicho de otra forma hay una central nuclear en Europa que funciona exclusivamente para los LEDs. Nuestros electrodomésticos en stand-by, o sea sin funcionar, necesitan la energía de una entera central nuclear.

Este desperdicio de energía es uno de los muchos que tendremos que aprender a suprimir.
Es muy fácil si tenemos en cuenta que los 4-5 mandos a distancia presentes prácticamente en cualquier hogar suelen yacer juntos encima de la mesa o del televisor. El mismo tiempo que empleamos a cogerlos puede ser destinado perfectamente a encender los aparatos previamente apagados. No hay pérdida de tiempo, sólo ahorro de energía y de dinero.

El ahorro energético hoy en día ha dejado de ser una opción: es una obligación.
La misma lógica nos tiene que llevar a utilizar bombillas de bajo consumo en vez de las bombillas tradicionales. Son más caras, es cierto. Pero el ahorro que suponen a lo largo de su vida útil compensa con creces la elección.
Se pueden encontrar en packs ahorro con ofertas interesantes en varios establecimientos: Leroy Merlin, Brico Depot, Carrefour, Media Markt etc.

Asimismo conviene invertir en electrodomésticos clase A, ó A+, exactamente por la misma razón. Además a menudo nos olvidamos que los modernos frigoríficos disponen de una regulación de la potencia de la bomba de calor que nos permite establecer la temperatura más adecuada en cada estación del año.

Desperdiciar energía eléctrica es una doble lástima: primero porque es energía; segundo porque la electricidad es lo que se denomina una energía de "primer nivel". Con esto se quiere decir que en línea teórica siempre es posible convertir, por ej., energía eléctrica en calor (como pasa con las cocinas eléctricas o con los secadores de pelo) con un rendimiento del 100%.
Lo que no se puede obtener, por el contrario, es una conversión de  energía de "segundo nivel", como el calor, a una de "primer nivel", como la electricidad.

Acordémonos de todo esto cuando dejamos encendida la luz ó el aire acondicionado en la habitación donde no estamos.